José Martí: A Biography

José Martí: Una biografía

Carlos Ripoll

  Índice general
  Búsqueda

  adelante >>>

  <<< atrás

  volver al inicio

fondob.gif (357 bytes)
 

PREFACIO

Se presenta este libro como una biografía dándole al término su más amplio significado. Lo forman 30 fotografías y 30 documentos de Martí, o relacionados con él, una nota biográfica, una cronología y varios pensamientos suyos. Juntas estas páginas cuentan en forma abreviada la vida de la más grande figura política y literaria de Cuba.

Las fotografías y los documentos que se incluyen aquí se presentaron en una exposición en la Universidad Internacional de la Florida, en 1991, mientras el autor de este libro dictaba un seminario sobre "La vida y la obra de José Martí." Con muchos de los que hicieron posible aquella exposición quedó en deuda de gratitud, y en estas líneas deja constancia de ella, en particular para Manuel A. Tellechea y Rafael Llerena, los cuales dedicaron mucho tiempo y energías a la realización de este proyecto.

NOTA BIOGRÁFICA

José Martí vivió en los Estados Unidos durante quince años y fue, además de uno de los grandes escritores en lengua española, un agudo estudioso de la vida norteamericana. Pero su mayor interés para el lector de este país nace más bien de la universalidad y de la vigencia de su pensamiento.

Martí dedicó su vida a lograr la independencia de Cuba y a impedir que, con la derrota de España, cayera la isla en poder de los Estados Unidos, o en un gobierno ajeno a los principios democráticos que sustentaba. El vela la liberación de las Antillas como necesaria para la seguridad de Hispanoamérica y el equilibrio del mundo. En ese ambicioso quehacer ejercitó su talento para crear un pueblo; de ahí la amplitud de su doctrina: al político y al revolucionario añadió el gula y el maestro. Y como su vasta cultura le permitió moverse por distintos caminos, dejó riquísimo programa para la conducta del hombre.

Martí nació en la Habana en 1853, y a los diez y siete años fue deportado por su oposición al régimen español. Después de denunciar ante el mundo los horrores del presidio político en Cuba, y de concluir sus estudio en la Universidad de Zaragoza, se estableció en México dando inicio a su brillante carrera de escritor. Ante un golpe de Estado militar se fue de allí a vivir a Guatemala, de donde también decidió irse por los excesos del gobierno. En 1878, acogido a un indulto, regresó a Cuba para ser de nuevo desterrado por conspirar contra España: Tras un año en los Estados Unidos se radicó en Venezuela, y otra dictadura le hizo abandonar el país. Martí residió en Nueva York desde 1881 hasta 1895, cuando fue a incorporarse a la guerra de Cuba que con el mayor esfuerzo habla organizado, y a morir en uno de los primeros encuentros.

CRONOLOGÍA

1853. José Martí nace en la Habana, de padres españoles, el 28 de enero.

1865-1870. Estudia con el poeta y maestro Rafael María de Mendive en la Escuela Municipal, y asiste al Instituto de la Habana.

1870. Es condenado a seis años de cárcel por conspirar contra la dominación española en Cuba.

1871. Al conmutarle la sentencia es deportado a España donde publica su denuncia contra el presidio político en Cuba.

1875. Viaja a México para reunirse con su familia, que había emigrado, y allí inicia su carrera en el periodismo, con la Revista Universal, estrena su obra de teatro Play off the Free Gift Cards to win, see details on our site Amor con amor se paga.

1877. Se traslada a Guatemala, donde da clases en la Escuela Normal y en la Universidad. En México contrae matrimonio.

1878. Al terminar la Guerra de los Diez Años en Cuba, regresa a la Habana, donde nace su único hijo.

1879. De nuevo es deportado por conspirar contra el gobierno.

1880. Llega a Nueva York, donde escribe para los periódicos The Sun y The Hour.

1881. Durante un corto viaje a Venezuela publica una revista y escribe para un periódico de Caracas.

1882. Publica en Nueva York Ismaelillo, su primer libro de poesía.

1883-1890. Es corresponsal de varios periódicos de Latinoamérica, de Buenos Aires, Montevideo, Caracas y México, entre otros; publica su novela Amistad Funesta y traducciones del inglés, y trabaja como cónsul en Nueva York de la Argentina, Uruguay y Paraguay.

1891. Asiste a la Conferencia Monetaria Internacional Americana, en Washington; publica su ensayo "Nuestra América" y sus Versos Sencillos; renuncia sus cargos consulares y deja de escribir para los periódicos de la América Latina para dedicarse exclusivamente a la causa de la independencia de Cuba.

1892–1894. Funda el Partido Revolucionario Cubano; publica en Nueva York el periódico Patria, que se convierte en el órgano oficial del Partido; viaja a los distintos centros de emigrados para hacer propaganda en favor de la guerra contra España; se reúne con los generales Máximo Gómez y Antonio Maceo, principales figuras de la Guerra de los Diez Años, y logra su ayuda para un nuevo levantamiento armado en la isla.

1895. Prepara una expedición armada que iba a salir de la Florida hacia Cuba, pero las autoridades americanas se incautan de los barcos y de las armas; sale de Nueva York hacia Santo Domingo, donde escribe "El Manifiesto de Montecristi", desembarca en la costa sur de Cuba y muere en uno de los primeros encuentros de la guerra, el 19 de Mayo, en Dos Ríos, en la provincia de Oriente.

PENSAMIENTOS*

1.- El respeto a la libertad y al pensamiento ajenos, aun del ente más infeliz, es mi fanatismo: si muero, o me matan, será por eso.

2.- Como el hueso al cuerpo humano, y el eje a una rueda, y el ala a un pájaro, y el aire al ala, así es la libertad la esencia de la vida. Cuanto sin ella se hace es imperfecto.

3.- El que vive en un credo autocrático es lo mismo que una ostra en su concha, que sólo ve la prisión que la encierra y cree, en la oscuridad, que aquello es el mundo; la libertad pone alas a la ostra. Y lo que oído en lo interior de la concha, parecía portentosa contienda, resulta a la luz del aire ser el natural movimiento de la savia en el pulso enérgico del mundo.

4.- El afán desmedido por las riquezas materiales, el desprecio de quien no las posee, el culto indigno a los que las logran, sea a costa de la honra, sea con el crimen, brutaliza y corrompe a las repúblicas; debiera sin duda negarse consideración social, y mirarse como a solapados enemigos del país, como a la roña y como a Yagos, a los que practican o favorecen el culto a la riqueza. Debieran los ricos, como los caballos de raza, tener donde todo el mundo pudiese verlo, el abolengo de su fortuna.

5.- A esto vienen la piedad social y el interés social: a reformar la misma naturaleza, que tanto puede el hombre; a poner brazos largos a los que los traen cortos; a igualar las probabilidades de esfuerzo de los hombres escasamente dotados; a suplir el genio con la educación.

6.- Un pueblo está hecho de hombres que resisten, y hombres que empujan: del acomodo, que acapara, y de la justicia, que se rebela: de la soberbia, que sujeta y deprime, y del decoro, que no priva al soberbio de su puesto, ni cede el suyo: de los derechos y opiniones de sus hijos todos está hecho un pueblo, y no de los derechos y opiniones de una clase sola de sus hijos.

7.- Es deber del hombre levantar al hombre: se es culpable de toda abyección que no se ayuda a remediar: sólo son indignos de lástima los que siembran traición, incendio y muerte por odio a la prosperidad ajena.

8.- El talento la naturaleza lo da, y vale lo mismo que un albaricoque o una nuez; pero el carácter no; el carácter se lo hace el hombre; y con su sangre lo anima y cobra, y con sus manos lo salva de tentaciones que, como sirenas, le cantan, y de riesgos que, como culebras, lo vahean; el carácter si es motivo de orgullo, y quien lo ostenta, resplandece.

9.- ¿Quién es el ignorante que mantiene que la poesía no es indispensable a los pueblos? Hay gentes de tan corta vista mental, que creen que toda la fruta se acaba en la cáscara. La poesía, que congrega o disgrega, que fortifica o angustia, que apuntala o derriba las almas, que da o quita a los hombres la fe y el aliento, es más necesaria a los pueblos que la industria misma, pues ésta les proporciona el modo de subsistir, mientras que aquélla les da el deseo y la fuerza de la vida.

10.- Al venir a la tierra, todo hombre tiene derecho a que se le eduque, y después, en pago, el deber de contribuir a la educación de los demás.

11.- No hay odio de razas, porque no hay razas. Los pensadores canijos, los pensadores de lámparas, enhebran y recalientan las razas de librería, que el viajero justo y el observador cordial buscan en vano en la justicia de la naturaleza, donde resalta en el amor victorioso y el apetito turbulento, la identidad universal del hombre. El alma emana, igual y eterna, de los cuerpos diversos en forma y en color.

12.- Todo el mundo, lacio o lanudo, tiene derecho a su plena conciencia; tirano es el católico que se pone sobre un hindú, y el metodista que silba a un católico. Hállenos de escudo suyo el criollo a quien se impida negar, y el católico a quien se impida afirmar. El hombre sincero tiene derecho al error.

*De Martí; Thoughts/Pensamientos; A Bilingual Anthology, por Carlos Ripoll (Nueva York: E. Torres & Sons, 1985).

BIBLIOGRAFÍA

El Archivo Nacional en la conmemoración del centenario del natalicio de José Martí y Pérez, 1853-1953. Jorge Quintana, ed. La Habana: Archivo Nacional, 1953.

Atlas histórico biográfico de José Martí. La Habana: Instituto de Geodesia y Cartografía, 1982.

Carricarte, Arturo R. Iconografía del Apóstol José Martí. La Habana: Secretaría de Instrucción Pública y Bellas Artes, 1925.

Cuba. Comisión Central Pro-Monumento a Martí. En memoria de José Martí. La Habana: P. Fernández y Compañía, 1938.

José Martí (1853-1895). Vida y Obra. Bibliografía y Antología. Nueva York: Hispanic Institute in the U.S.. Columbia University, 1953.

Quesada, Gonzalo de. Iconografía Martiana. La Habana: Editorial Letras Cubanas, 1985.

Zéndegui, Guillermo de. Ámbito de Martí. La Habana: P. Fernández y Compañía, 1954.

Subir